La realidad del aprendizaje en línea
en México
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Diseño
Instruccional
Un
sinnúmero de negocios mexicanos ha advertido que la capacitación
es una de las actividades primordiales en estos tiempos en
que el recurso humano ha recobrado su verdadera importancia,
no sólo ante los ojos del gobierno y el Estado (con el nombre
de "sociedad civil"), sino al interior de las oficinas y esquemas
de trabajo en general.
Debido
a que el diseño instruccional es uno de los elementos medulares
de la capacitación ( si es que la empresa desea definir un
plan exitoso de capacitación para sus trabajadores), AprendeWeb.com
extiende su foro interactivo "La realidad del aprendizaje
en línea en México" con el objetivo de abrir un capítulo dedicado
a desentrañar las características y propuestas del diseño
instruccional aplicado a contenidos en línea.
En
esta ocasión, los participantes fueron los siguientes:
Eva
Pantoja Arenas, coordinadora general de Educación Continua
de la Universidad La Salle (ULSA)
Carlos
Rianhard, director general de OpenTec/ Educate.com.mx
Juan
Manuel Borbolla, director general de Televisión Empresarial.
MV5
Carlos
Cruz Limón, rector de la Universidad Virtual del Instituto
Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM)
Marcelino
Gómez, presidente de AprendeWeb.com
El
diálogo que establecieron las anteriores personalidades inició
con un comentario del presidente de AprendeWeb,com:
Marcelino
Gómez: creo que todos reconocemos que los materiales, texto,
audio, tablas, gráficas y la dinámica general de un curso,
para tomarse via Internet, debe ser muy diferente de un curso
presencial; sin embargo, nos encontrarnos con que la incipiente
oferta de cursos en línea en nuestro país se asemeja más a
un show de diapositivas (corno si el alumno tuviera enfrente
a un maestro explicándole la clase). Podrían comentar, con
base en su experiencia, ¿en qué estado nos encontramos?
Eva
Pantojas Arenas: considero que la diferencia entre los programas
presenciales y los que ofrecemos a través de la
Web
estriba, más que en los recursos didácticos, en la metodología,
es decir, también en Internet podemos auxiliarnos con gráficas,
imágenes, textos, videos, etcétera, pero cómo utilizarlos
(la metodología al impartir el programa) debe ser diferente.
Cada
proveedor de programas en línea debe definir en su sitio el
proceso para lograr el aprendizaje. De acuerdo con cada filosofía
y modelo educativo, estamos buscando la mejor forma de alcanzar
los objetivos. Creo que es un hecho que los recursos son similares
en la oferta total, en línea. Las diferencias se haIlan en
los estilos.
También
considero acertado que recorremos un camino nuevo; nos hemos
formado en clases presenciales; estamos descubriendo y orientando
las metodologías a distancia desde nuestros propios modelos.
No debemos permitir que las herramientas tecnológicas impongan
sus propias reglas, sino que proporcionen respuestas a las
necesidades de actualización y capacitación en línea.
Además,
es de suma importancia considerar las necesidades de nuestros
clientes, sus objetivos y recursos, al diseñar e impartir
cursos en línea. Si bien es cierto que es fácil acceder a
una diversidad de datos y servicios a través de Internet,
también es cierto que no todo lo que encontramos en la enorme
Red es actual, fundamentado o dosificado. Ésta representa
una diferencia sustancial: saber manejar los "buscadores"
de la Web y tomar un curso en línea.
En
fin, no se trata sólo de "subir" cursos al ciberespacio, sino
de contar con los elementos necesarios para que los usuarios
obtengan resultados valiosos. Y los proveedores estamos aprendiendo.
Será muy valioso contar con opiniones de los usuarios.
Carlos
Rianhard: me gustaría compartir con ustedes la filosofía de
diseño Instruccional que proponemos en Educate.com.mx: en
el nuevo escenario pedagógico, el aprendizaje debe vincularse
con el desarrollo de diferentes capacidades, como las de análisis
e interpretación.
En
este contexto, gran parte de Ia labor docente en el aprendizaje
en línea se sustenta en la manera de evaluar a los estudiantes,
cuando se valoran aspectos positivos que favorezcan el conocimiento
de los usuarios y al reconocer las limitaciones que impiden
la consecución de los objetivos pedagógicos por parte de éstos,
no sólo con respuestas como "correcto o incorrecto", "bueno
o malo", sino al señalar en dónde estuvo el error y al explicar
el, por qué de éste.
Para
que una evaluación sea eficaz como parte del proceso de la
educación debe incluir:
1)
Un mecanismo de retroalimentación (feedback) que brinde un
análisis razonado para una mayor comprensión de la respuesta.
2)
Comprensión más completa del tema con miras a un aprendizaje
continuo.
3)
Diversidad de procedimientos y de herramientas de evaluación
para mantener el interés del estudiante.
El
desarrollo de la educación en línea ha incorporado conceptos
y tecnologías multimedia con un enfoque pedagógico moderno,
y ha desarrollado un Sistema de Administración del Conocimiento
(SAC) para continuar con la evolución de los estudiantes.
El
SAC es un sistema que permite a las organizaciones crear una
"Universidad Virtual" con la capacidad para identificar, desarrollar,
extender e incrementar el conocimiento corporativo. Proporciona
una administración simple y poderosa basada en tecnología
de información y explota el potencial de la
Web
con el objetivo de identificar y satisfacer las necesidades
de capacitación de la organización; de esta manera, el, conocimiento
se transporta a aquellas personas que lo requieran para alcanzar
el nivel idóneo en el, desempeño de sus funciones, el seguimiento
en el desarrollo de los planes de capacitación corporativos,
la evaluación y el reporte de resultados.
Marcelino
Gómez: ése es el principal reto. Todo parece indicar que Internet
-como vehículo de entrega de sesiones asíncronas- será el
método que prevalecerá en un futuro cercano, por Io que debemos
considerar los grandes retos a enfrentar.
Contrariamente
a lo que se podría intuir, no es la tecnología de transmisión
de voz o video lo que representa el reto primordial. Finalmente,
cualquiera se ha maravillado ya con su vertiginoso avance.
En breve seguramente contaremos con anchos de banda superiores
a 256 kbps, con relativa facilidad de acceso para el grueso
de la población.
A
pesar de que las más recientes cifras de penetración de uso
de la Red reportan sólo tres millones de usuarios en México,
el ritmo de crecimiento augura alcanzar los seis o siete millones
para 2003, seguramente con usuarios que demandarán aprendizaje
continuo. Para ese entonces, iniciativas como Internet 2 y
la versión 6 del IP (Internet Protocol; Protocolo de Internet)
incluirán fácilmente aplicaciones multimedia ideales para
la educación.
El
principal reto se encuentra en el rompimiento del paradigma
del diseño instruccional, es decir, en la reingeniería total
del diseño de contenido y métodos de comunicación con los
participantes de manera que se refuercen la interacción y
la colaboración.
Actualmente,
la mayoría de los programas que se entregan a distancia son
simples adaptaciones de texto, voz y video de clases diseñadas
para impartirse en una aula. Abundan ejemplos de programas
de video en aulas virtuales en las que el instructor se limita
a dirigirse a la cámara, de la misma forma que un locutor
de noticias lo hace en la televisión regular.
El
diseño instruccional no deber ser simplemente el montaje de
lo que ya existe, pues deben suplirse enormes carencias debido
a la falta de contacto personal entre instructor y compañeros.
Se deberá utilizar al máximo la capacidad de la tecnología
multimedia por medio del establecimiento de grupos virtuales
asíncronos de discusión y pláticas Interactivas síncronas,
realizando una continua verificación del proceso de transferencia
de conocimiento.
Eva
Pantoja Arenas: estoy totalmente de acuerdo con Marcelino
Gómez. Aquí ya hemos mencionado que el reto no es la tecnología,
sino la metodología con la que se imparten los programas en
línea. No quisiera parecer reiterativa, pero debo insistir
en que todos estamos descubriendo las formas para lograr objetivos
de aprendizaje de una manera totalmente distinta a las presenciales.
Es
también cierto que muchos programas que se ofrecen actualmente
sólo han colocado en Internet algunos textos utilizados en
los presenciales. Y desde luego, el diseño de los cursos en
línea debe ser totalmente diferente.
Por
otra parte, debemos también orientar a los usuarios o participantes
en cómo se debe aprender en ausencia cuestiones relacionadas
con el tema, generando la prueba y error, y cuanto más real
sea mejor se experimentará el aprendizaje.
Asimismo,
el contenido debe apegarse lo más posible al entorno y a la
necesidad del individuo para que el aprendizaje sea significativo
y se dé en forma natural. Aquí radica la importancia del diseño
instruccional como una tarea que traslada contenidos a un
programa de aprendizaje en línea: que le permita al receptor
ver, escuchar y aplicar conocimientos para aprender de un
modo muy eficaz sin que exista la presencia física de un instructor.
Marcelino
Gómez: en cuanto a la necesidad de un tutor, existe en la
actualidad un gran número de cursos vía Internet, muchos de
ellos a precios muy bajos, que se venden a través de portales
o directamente por su fabricante. La mayoría de ellos consta
de un programa exclusivamente diseñado para que el usuario
lo opere sin ninguna interacción con otro ser humano. Desgraciadamente,
se ha constatado que la efectividad de estos programas es
baja si se compara con un video instruccional, un CD o un
CBT (Computer
Based
Training; Capacitación basada en computadora).
El
gran salto en la efectividad de los cursos vía
Web
surge cuando el diseño instruccional utiliza un tutor, es
decir, un individuo encargado de la administración del curso
que realiza las siguientes actividades:
1)
Dar la bienvenida e identificar individualmente a los participantes
2)
Desarrollar una Comunidad
de Aprendizaje para cada grupo
3)
Responder dudas sobre el uso del sistema y el tema del curso
4)
Dar seguimiento a la continua participación de cada uno
5)
Generar grupos de discusión y promover tareas de interacción
6)
Asegurar que todos los alumnos terminen el curso
7)
Presentar la evaluación final de cada participante
8)
Sentar las bases para que los miembros de dicha Comunidad
de Aprendizaje continúen en contacto como un grupo de reflexión
sobre el tema del curso
Ejemplos
abundan ya en los Estados Unidos de personas "desencantadas"
con los cursos sin intervención humana; no obstante, también
existen otros ejemplos relacionados con el éxito de cursos
debidamente tutoreados por un experto en el tema.
Carlos
Cruz: el diseño instruccional y el tutoreo conforman la parte
medular de cualquier curso en línea. Esto es lo que precisamente
marca la diferencia entre simplemente digitalizar un material
y copiarlo a una dirección de
Web
y un verdadero curso con principios sólidos para detonar el
aprendizaje.
El
diseño instruccional de un curso debe ser muy claro y funcional.
Esto significa que cada sujeto debe entender cada instrucción
con poca desviación de su sentido y concepto, además de que
debe ser factible.
El
tutoreo debe ser "inspirador", realista y experto. Marcelino
presenta algunos factores del tutoreo (los que me parecen
muy valiosos), pero me pregunto, por ejemplo, qué significa
"desarrollar una comunidad de aprendizaje". ¿Cómo se efectúa
eso? Si el tutor no se ha entrenado bien para cumplir con
esa empresa no funcionará.
En
resumen, creo que no sobrarán los esfuerzos que se emprendan
para fortalecer el diseño y el tutoreo con el objetivo de
generar un curso en línea de calidad.
Eva
Pantoja Arenas: contemplo una conclusión para este tema: debernos
preguntar más a los usuarios para conocer con precisión sus
necesidades y preferencias al tomar un curso en línea. Aunque
estamos diseñando nuestras metodologías con base en los perfiles
del usuario y nuestros propios modelos, quienes toman los
cursos son quienes mantienen la verdad en sus manos.
Ojalá
y AprendeWeb.com a través de Marcelino, pueda convocar a un
foro para los usuarios con la finalidad de que nos puedan
compartir sus comentarios, sugerencias, observaciones y quejas
para corregir el camino; también sería constructivo que dichos
usuarios nos señalaran lo que ha funcionado, para mejorarlo.
Por
otro lado, considero que muchos proveedores intentaron "ponerse
a la moda" a través del ofrecimiento de cursos en línea, aunque
no contaban con una metodología ni respaldo en sus diseños.
Otros muchos iniciarnos nuestra oferta en línea con la"intención
de encontrar los medios y formas más adecuados, y en el camino
continuamos, acercándonos cada vez más a la satisfacción de
nuestros clientes.
Había
comentado ya que las experiencias en línea de los participantes
determinan que podarnos o no desarrollar una cultura de aprendizaje
a través de Internet. En la gran Red, la primera experiencia
en un sitio puede convertirse en la única si no se satisfacen
las expectativas del usuario.
Nuevamente
comento que quienes ofrecemos esta modalidad estamos determinando
directamente el desarrollo de la cultura del aprendizaje en
línea. Los clientes completamente satisfechos buscarán cada
vez más opciones; los insatisfechos no regresarán a esta modalidad
o lo harán los menos.
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