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Aprendizaje a distancia: del mito a la realidad


El concepto de e-learning tiene más de cinco años en México; sin embargo, apenas empieza a permear en las organizaciones

En mayo de 2005, el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación dio a conocer que casi dos terceras partes de los maestros de educación básica que toman cursos de actualización, reprueban. El formato de esos cursos es variable, pero muchos de ellos entran en la modalidad conocida como educación a distancia; ¿significa que ese método de capacitación no funciona? ¿cuál es su verdadera connotación y en qué difiere del tan mencionado e-learning?

Una vieja práctica
Hacer uso de contenidos didácticos a través de medios electrónicos para lograr un aprendizaje, es la definición de e-learning (electronic-learning o aprendizaje en línea) que aporta Ana Paula Tostado, gerente regional de Purple Train, División de Educación Electrónica de Informatics; y, en su opinión, es sólo un tipo de educación a distancia.

Informatics es una empresa singapurense de capacitación en tecnología y administración.

Para Claudia Bravo, gerente de Capacitación de ManPower, el e-learning es un concepto que ha ido evolucionando y significa llevar conocimiento de manera homogénea y en el momento en que se necesita, mediante la tecnología, a los integrantes de una organización. Ella destaca la aparición de las Administradoras de Fondos para el Retiro (Afore), hace alrededor de diez años, como un ejemplo de las primeras necesidades de instrucción masiva: “los proveedores que capacitaran mejor al mayor número de agentes, se quedarían con más clientes, puesto que era una oportunidad de negocio”.

El aprendizaje en línea, tal como hoy se le conoce, agrega Bravo, es un método basado en una aplicación (Learning Management System), a la que se tiene acceso mediante Internet o la red de una organización, y que permite desarrollar cursos a la medida, con sus respectivas evaluaciones. Al menos, desde hace cinco años se aplica de esta forma en México, tiempo en el cual empresas de diferentes sectores lo han probado, algunas con éxito, otras con fracasos, pero que hasta ahora está arrancando como una industria.

En opinión de Jaime Tacher, director general de Televisión Educativa (TVE) de la Secretaría de Educación Pública (SEP), el e-learning es un término que está moda, pero “hay que tener presente que existen otros medios para potenciar la capacidad de aprendizaje de las personas; no hay que creer que todo se resolverá con Internet”.

El antecedente del e-learning en el sector educativo tiene más de 40 años, refiere Tacher, y menciona que el bachiller Álvaro Sánchez y Fuentes creó el concepto de la telesecundaria (transmisión de programas de televisión hacia distintas localidades remotas en el que un maestro enseña una determinada materia), ante el déficit de cobertura de casi 40% que tenía la población de entonces en ese nivel educativo, aunado a la geografía tan accidentada que hay en México. En enero de 1968 se hicieron las primeras transmisiones, vía satélite, a 300 escuelas de cinco entidades.

“Hoy en día, explica Juan Carlos García, director de Planeación y Seguridad de Programas de la Subsecretaría de Educación Básica (SEB) de la SEP, uno de cada dos alumnos de secundaria cursa los tres años por medio de este sistema, contamos actualmente con 1.2 millones de alumnos y 55,000 profesores generalistas en 16,000 centros escolares a lo largo del país”.

Desafortunadamente, el aprendizaje que se logra con ese método no es el óptimo, reconoce García. En una escala de uno a diez, las secundarias generales y técnicas obtienen entre siete y ocho puntos, mientras que la telesecundaria no pasa de seis.

Entre las causas de esa deficiencia, el funcionario de la SEB menciona las condiciones precarias que tienen las instalaciones físicas de los planteles remotos en ciertas comunidades y el déficit de profesores, más no la falta de asimilación de la tecnología. “Sin embargo, y precisamente por eso, se valora más los resultados pues los jóvenes llegan a veces sin saber leer”, agrega.

Antes de los satélites, la educación a distancia se valía de distintos medios de comunicación. Bravo, de ManPower, menciona el correo postal, mediante el que se enviaban los manuales de estudio y las evaluaciones. Echaba mano de videocintas, telecomunicaciones y videoconferencia, más recientemente. Tostado, de Informatics, recuerda que desde el comienzo de la computación diversos cursos se transportaban en disquetes.

Multiherramientas de aprendizaje

El caso representativo de educación a distancia multimedia, que incluye e-learning, es precisamente el de la Dirección General de Televisión Educativa de la SEP, que produce los programas para telesecundaria y canales didácticos televisivos y los transmite vía satélite a 35,000 estaciones receptoras, entre las que se encuentran 500 centros de capacitación de maestros.

Tiene también la capacidad de distribuir conocimiento mediante teleconferencia, DVD, videoconferencia y cursos en línea vía Internet. “Además, explica Tacher, somos el reservorio de toda la programación didáctica del país, misma que digitalizamos y transmitimos de manera automática a través de 13 diferentes canales de televisión, uno de los cuales es para capacitación de profesores”.

El funcionario reconoce que una limitante de la telesecundaria es la falta de interactividad; es por eso que la dirección de TVE tiene el proyecto de llevar estaciones satelitales bidireccionales a 300 puntos recónditos del país en donde no llega el servicio de telefonía, para que los alumnos participen activamente durante una transmisión y no sean solamente receptores.

En cuanto a la capacitación del magisterio, el encargado de la dependencia refiere que los cursos que más éxito tienen son los de gestión escolar y uso de medios electrónicos e indica que en los últimos tres años, el número de profesores que se actualiza se incrementó diez veces. Sin embargo no especificó cuál es el medio de aprendizaje más utilizado.

Una empleada de un Centro de Maestros del Estado de México que pidió anonimato, señala que la mayoría de los profesores toman los cursos de actualización en formato impreso y en segundo lugar en video: “sí nos interesamos en los cursos de Internet, pero aquí no tenemos todavía el servicio de conexión; tenemos que asistir a otro centro para tomarlos”.

En el reporte mencionado sobre evaluación del magisterio, 77% de los profesores mexicanos de primaria invirtieron fines de semana y parte de las vacaciones de verano, entre 1997 y 2003, para mejorar sus conocimientos sobre materias tales como pedagogía, material didáctico y nuevas tecnologías y, de paso, recibir el incentivo correspondiente dentro de la carrera magisterial.

Sin embargo, de los más de 431,000 maestros que hicieron el esfuerzo, sólo 160,000 (37%) acreditaron sus asignaturas. Al respecto, la trabajadora del mismo Centro de Maestros, refiere que los docentes se inscriben a los cursos y en ocasiones en los superiores no los dejan asistir.

El fin justifica el medio

Sin embargo, lo importante no es el medio de capacitación, sino que al final, el alumno obtenga el conocimiento. “El mejor objeto de aprendizaje sigue siendo el libro”, afirma Tacher; “resulta complicado certificar personal mediante Internet porque aún no se cuenta con un mecanismo de identificación de la gente que está frente a la computadora; es cuestión de cultura”.

El funcionario considera que cada sistema educativo tiene objetivos diferentes: “Depende de qué se quiere aprender, para qué y quién lo hará”; y que, en el futuro cercano, cada persona elegirá el objeto de aprendizaje que le sea más conveniente para obtener cierto conocimiento. “Esa es una tendencia educativa global”, apunta.

Por su parte, la gerente de ManPower asegura que el e-learning es una herramienta básica de capacitación empresarial, pero que debe complementarse con otras y que no es útil en todas las materias. En este sentido, Federico Ferreres, analista de Servicios de la consultora Select, opina que mientras menos técnico sea un tema, más apto será para aprenderse mediante el sistema electrónico a distancia.

Aprendizaje híbrido

Quizá debido a esas situaciones y carencias, la nueva tendencia en capacitación organizacional es el llamado aprendizaje híbrido (Blended Learning o BL), que está muy relacionado con los objetos de aprendizaje que menciona Tacher.

Carlos Rianhard, presidente de OpenTec, explica que ese modelo combina todos los métodos de enseñanza. OpenTec es la empresa creadora de Mentor, sistema mexicano de e-learning desarrollado bajo estándares internacionales que se exporta actualmente a ocho países, al menos.

El BL, que implica educación presencial, cursos asíncronos o síncronos por Internet, mentoría y foros de discusión, entre otras prácticas, pone a disposición del alumno todas las herramientas necesarias, lo que asegura que éste tome el control de su propio aprendizaje y lo obtenga con éxito, explica el directivo de OpenTec.

El e-learning, a decir de la gerente de ManPower, se aplica actualmente en un gran número de corporativos transnacionales y mexicanos con 80% de efectividad. Mientras mayor sea el número de empleados instruidos, mayores serán los beneficios obtenidos (entre ellos. hasta 45% de ahorro en costos de capacitación de personal), aunque el retorno de inversión es lento.

“El sector gobierno ha descubierto también que el aprendizaje en línea podría aplicarse para capacitar a distancia a funcionarios de las diferentes dependencias en todo el país; de hecho, existe una importante iniciativa en este sentido en la Secretaría de la Función Pública”, añade Bravo.

Interés, necesidades y retos

El éxito que tengan el e-learning, el blended learning, la capacitación multimedia o cualquier otro método de enseñanza dependerá del interés que tengan los alumnos en aprender, y de las necesidades u objetivos de la organización a la que pertenezcan (en las pequeñas y medianas empresas quizá hace más sentido el método presencial, aunque también hay cursos que se venden por separado para ellas).

Por lo pronto, quedan todavía retos que superar tales como el hecho de que en México y en el resto de América Latina las personas están acostumbradas a la convivencia en grupo, como menciona la Gerente de Capacitación de ManPower.

La gerente regional de Informatics menciona que primero se tiene que incrementar la cobertura de Internet en México y que “el mexicano no es autodidacta y necesita que alguien esté detrás de él para que haga las cosas”.

Tacher, de la SEP, agrega que en las reuniones internacionales del sector educativo a las que asiste, al final, siempre se concluye que los grandes problemas en México, “además de la falta de conectividad, son la falta de contenidos y el nivel de capacitación del magisterio”.


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